28 may 2012

Vergüenza

Y es que me avergonzaría... el saber que al defender mi patria estaba en contra de ella.
El saber que la insomne culpabilidad me avasalla todas las noches, o por el simple hecho de eludirla me vea a contracorriente de mis compañeros, que al igual que yo decidieron acarrear las culpas sociales de occidente.
Y coincidir con ellos un vespertino día de Mayo, ojos enfrentados, armas en manos, cada uno a un lado, iguales... diferentes, pues yo asumí la carga del estado, asumí vivir acomodado a cambio de una consciencia que murió tiempo há. Derrotada por la comodidad vacua que saca lo peor de mi.
Y la sangre, misma sangre de cuna se derrama ante el poder que no supo del esfuerzo, si no, de esa competición no nata que me enseñaron de pequeño. Como si fuera la vida una carrera primitiva, una lucha de bienes que nos enferma y convierte en máquinas de inhibición evolutiva, en unos tiempos regidos por el odio al prógimo ¿Y quién es prógimo?¿No es acaso aquel con el que comparto mis raices?¿Mi sangre?¿No es ese que hoy está delante de mi tratando de preservar su decencia y la de su familia?
No, no podría, tan si quiera pasar otro día sabiendo que la cabeza de quien podría ser mi padre está en mi defensa. Sabiendo que mi hermano fue quien tiró aquella piedra de desesperación, solo por no querer ser mierda. Tan solo por despertar en ese cíclico mundo que, día a día, elimina a las grandes personas de esta tierra.
Y detrás de ese casco correría una lágrima frustrada, salada, impregnada del olor del que lucha por la nada, por su cama y por aquellos que cambiaron la empatía por una pseudofelicidad falseada, basada en dólares que no valen esa pobreza desmesurada.
Y es que si fuera yo me desmenuzaba al saber que mi acción quedó varada en mi consciencia habitada por demones nocturnos que jornada tras jornada susurraba a mis oídos: "Vendiste tu alma por ser esclava. Válgate el precio pues yo quedé por siempre enclaustrada y olvidada. Ahora tú... tu vida sea perdonada porque yo..."

2 comentarios:

  1. Muy poético. Tanto que no creo haber entendido realmente nada. Le agradecería una sinopsis.

    ResponderEliminar
  2. Es muy sencillo, me pongo en la piel de una antidisturbios

    ResponderEliminar