21 may 2011

la libertad

La muerte ya no pesa y se me permite volar.
No visto la languidez más desde que te pude olvidar.
Irrefrenable sí que es, esa invasión de tu recuerdo
aunque ya más agradable, menos amargo, como tu cuerpo.


Recolecto besos y amores para abrirlos en canal.
Deja que este sol alumbre tu habitación desde el ventanal.
Sabemos que son dos días y si no el tiempo hablará.
Hablará de las heridas, buenos momentos, hablará del que será.


Y así recorreré los caminos de otra ciudad
sin miedos, sin engaños, con el rostro de la verdad.
Dices echarme de menos pero hay algo que demostrar.
Que vengo del fondo del infierno, hice un pacto son Satán
desde ese día mis derroteros empecé a cambiar
rostros desconocidos, rostros que vienen y se van


Y desde aquí, desde la distancia
donde también va y viene la nostalgia
donde afloran las sonrisas que secuestran lágrimas
siembro el camino sin rumbo que recorra esta ánima.

Despacio...
Resplandeciente como el sol y mecido por el viento.
Sin prisa...
sin pausa, y constantes fallos y aciertos


No hay odio, no hay tristeza, no hay temor.
Y con mi compañero vagando de flor en flor
viviré para la vida, amaré para el amor
y olvidaré el olvido que dejó tu calor

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