Y fui a parar allí, donde no existe la condenación ni la redención. A ese sitio más allá de los cinco sentidos humanos. Imperceptible, indecible y extraño para vosotros.
Vosotros, que tanto hablais del bien y el mal sin saber que es algo tan sujetivo. Sin saber que esa delgada línea que separa ambos conceptos no existe... unos conceptos que hablan de acciones mayoritariamente coaccionadas, colaterales y contra natura. ¿Y qué vais a entender si llevais toda la vida presionados por una sociedad que se muere poco a poco y en un último estertor suspira su necesidad de más esclavos?
Y pese a todo lo que pueda comunicaros jamás entendereis mi cometido. Pero no tengáis prisa, porque pronto estaréis allí. No en las verdes praderas ni en las cavernas del aberno. Nunca más allá del cielo ni de debajo de la tierra. Aquí mismo, más allá de los cinco sentidos donde el tiempo nunca existió
Brutal!
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