Asumo el humo de los canutos que consumo.
Promulgo al vulgo con fulgor olvidar el fútbol.
Dramaturgos mudos, burdos, de lo vulgar y absurdo
que abundan en un mundo nauseabundo desde lo más profundo.
Atisbo y barrunto decadencia sin fruto.
Lo bello eres tú y tu cuerpo en bruto.
Afila la vida, despunta un minuto.
Ávida caída sin aparente final.
Había una salida de caracter transcendental.
Sangría en tus encías, sabor a metal.
Venía tu día, tu pasado sin bien ni mal
Escarpabas los días, el viento ya dirá.
Y zarpabas con guía viviendo el pulular
de la gran mayoría, los cuales pocos preguntarán
¿Viviré eternamente entre historias que contar?
¿U hoyo o escoldo mudo el epílogo será?
Saludos J. Si te debiera explicaciones, me quedaría sin liquidez explicativa para expresarme a continuación. Me las debo a mi mismo, por lo tanto, confiando en mis mercados, y en los tuyos por supuesto, invertiré en decirte que ayer me encontré con tu madre(que nadie se deje llevar por su alocada mente). Eso me remite a ti, no por ser su hijo, sino por ser el nieto de su madre, es decir, el hermano de su hija y, entre otras cosas, el hijo de su marido. Podemos inferir de todo esto que, por muy pequeña que sea, hay alguna relación de parentesco. Por eso me remito a ti, para retomar, de forma diplomática, es decir, como harían los diplodocus, nuestras relaciones bicamerales... Tu cojerás tu cámara y yo la mía, y grabaremos una secuencia destinada a pasar a los anales de la historia, en este caso del porno rectal.
ResponderEliminarY es que el porno mas recto es el que practica la santa institucion, la iglesia. Ellos/as no se andan con ambages. El sexo es malo para todos, es un vicio. Excepto para ellos...
Podría seguir, pero haré un paréntesis para decirte que, trascendiendome a mi mismo, una vez mas(como no podría ser de otra manera, queridos amigos), he llegado a la conclusión de que mi silencio para contigo, incluso el no coger alguna llamada tuya, de forma premeditada y alevosa, ha de llegar a su fin. Si quieres explicaciones, puedo dártelas, y si no son de tu agrado, te daré otras. Si no, seguramente yo mismo te las daré, eso si, sin decir palabra.
Ultimamente he estado tratando de justificar el capitalismo... he estado también tratando de encontrar el destino de mis pasos, o de definirlo, como se guste. ¿Habré pensado más intensamente en esto último por haber pensado en lo primero? Quien sabe. Yo solo se que debemos restablecer un marco para el consenso. Y, al haber sido yo el que cerró la puerta, ahora he de ser yo el que llame y, contando ese chiste que nunca entendí: toc, toc, quien es. Aunque quizás la gracia del chiste es que no tenga ningún sentido. Por lo tanto, la vida es un chiste, por eso se están riendo siempre los políticos. En fin, que cuando quieras, puedes llamar a mi puerta, o tocarme el timbre.
Por cierto, a mi también me molan las bragas, especialmente las de encaje.