El juego siempre
ha sido parte del aprendizaje. Pues con él, y desde una edad
temprana, nos hemos expresado y hemos aprendido muchas cosas útiles
para nuestro día a día:
- Es una de las
mejores formas de empezar a relacionarse y darse a conocer.
- Resolvemos
conflictos y aprendemos a ponernos de acuerdo con el resto del grupo.
- Hacemos trabajar
nuestra lógica.
- Desarrollamos
nuestras capacidades psicomotrices.
- Nos volvemos más
creativos.
- Desarrollamos
nuestra imaginación.
- Nos lo pasamos
tan bien que el tiempo pasa volando
Recuerda cuando tenías 5 años,
recuerda aquel ¡cinco minutos más!
Si en ese tiempo
que tenemos para el juego un adulto puede dinamizar las actividades
se convierte en algo aún más importante. Ya que jugaremos con
valores, nos darán herramientas para resolver conflictos, nos
guiarán para realizar juegos más didácticos, ayudándonos a
desarrollar nuestras capacidades, adaptarán los juegos a nuestras
necesidades, harán de nuestro grupo una unión de amistad y nos
asistirán con cualquier problema que tengamos.
Jugar es
importante, hoy en día más que nunca, para que aprendamos formas de
ocio saludable, que nos saquen de nuestras casas y nos hagan en un
futuro mirar sin miedo a nuestro alrededor, sabiendo que nuestro
tiempo libre está siendo empleado en algo que nos hará pensar que
hemos aprovechado el tiempo