20 jul 2013

Soldados

Ese dolor que se solapa al pecho. Desgarrando las ganas de vivir tan si quiera un día más, con una culpa en cada mano.
Si yo no elegí este juego donde empiezo perdiendo y ganar, lo que es ganar, es algo que no entiendo. 
Y pasa transitorio el tiempo vertiendo sus heces en mi cuerpo. 
No pude tragar más mundo, no pude sentirme bien con ello.
¿Que para ser felices debamos destrozar las vidas de aquellos que peor que yo llegaron aquí perdiendo? y pierdo.
Pierdo la compostura, la razón, el sueño.
Pierdo los estribos si me veo ostentando un dueño. 
Que no, no elegí este juego y por más que intente cambiarlo todo, empezar de nuevo, van pasando fracaso tras fracaso mis huevos. 
Y allí quedó la tierra, sin brotes de esperanza para un mundo nuevo donde recurso tras recurso todo acabó en cero, parece que nunca caerá este imperio, es igual, comenzaremos otro y otro y al final todo será pasajero hasta el día final donde colapse sólo... 
¿Sólo?¿Quién dijo sólo? 
Soldados criados del lodo salieron al son de guerrilla, portando semilla que germina lento, pero... germina, atento. 
Florecerá el polen, y al viento advierto que exponencialmente el pensamiento universal seguirá creciendo, cuajando las mentes quebradas de décadas de falta de aliento y en un último hálito, suspiro final del sufrimiento, las ganas de vivir volverán a todo aquel que está viviendo el sueño y sueño con vivir sin dueño.